La mejor época para visitar Islandia depende de lo que quieras vivir. Si buscas días largos, temperaturas más suaves y carreteras accesibles, viaja entre junio y agosto (verano). Para ver auroras boreales y paisajes invernales espectaculares, los meses ideales son entre septiembre y marzo. La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) ofrecen menos turistas y un ambiente más tranquilo.
Es muy recomendable contratar un seguro de viaje que incluya cobertura médica y asistencia en carretera, especialmente si vas a conducir por zonas remotas o hacer actividades como senderismo o excursiones en glaciar. Islandia es segura, pero su naturaleza puede ser impredecible.