Japón se puede visitar durante todo el año, pero las mejores épocas son la primavera (marzo a mayo), cuando florecen los cerezos, y el otoño (octubre a noviembre), con paisajes teñidos de tonos rojizos y dorados. El verano es caluroso y húmedo, ideal si buscas festivales tradicionales y playas en Okinawa. En invierno, las regiones del norte ofrecen excelente nieve para esquiar y aguas termales.
Japón es uno de los países más seguros del mundo para los viajeros. La educación, el civismo y la hospitalidad japonesa garantizan una experiencia tranquila. Aun así, es recomendable seguir normas básicas como respetar las normas del transporte público, no hablar por teléfono en el tren, y actuar con discreción en espacios públicos. La puntualidad, limpieza y orden te acompañarán en todo momento.